Un inmigrante marroquí que logró acceder a Ceuta durante la entrada masiva de finales de julio ha sido detenido este miércoles cuando presuntamente intentaba abandonar la ciudad ocultándose en una embarcación del puerto pesquero. Al identificarlo, la Guardia Civil comprobó que sobre el hombre, de unos 40 años, pesaba una requisitoria judicial relacionada con una agresión sexual a una menor cometida en 2019.
La intervención se produjo alrededor de las 10.30 horas en las inmediaciones de la lonja. Según la información recabada, dos inmigrantes se aproximaron a una embarcación pesquera con la intención de utilizarla para llegar hasta la península. Uno consiguió escapar, mientras que el segundo fue interceptado antes de poder introducirse en el barco.
En el operativo participaron efectivos del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) desplegados en Ceuta, en coordinación con agentes del Servicio Marítimo de la Guardia Civil. Durante las comprobaciones, el hombre mostró documentación marroquí y los agentes procedieron a consultar sus datos.
Fue entonces cuando descubrieron que la Justicia ceutí llevaba años reclamándolo. Un juzgado de la ciudad mantenía vigente una orden de localización y detención por un presunto delito de agresión sexual cometido contra una menor en Ceuta en 2019, por lo que debía ser arrestado y puesto a disposición judicial.
Según la información disponible, el sospechoso habría regresado posteriormente a Marruecos, donde habría permanecido mientras la requisitoria continuaba en vigor. Su situación cambió después de que consiguiera entrar nuevamente en territorio español durante las llegadas masivas registradas a finales de julio a través del espigón del Tarajal.
El intento de alcanzar ahora la península ha terminado precisamente facilitando su identificación. El hombre pretendía utilizar una embarcación atracada en el puerto pesquero, aunque los agentes consiguieron interceptarlo antes de que pudiera acceder a ella. El otro individuo que se encontraba con él logró abandonar el lugar.
El detenido ha quedado bajo custodia a la espera de pasar a disposición judicial y deberá responder por la requisitoria que permanecía pendiente desde 2019. Las autoridades deberán esclarecer asimismo las circunstancias de su intento de llegar a la península y su situación administrativa después de haber accedido irregularmente a Ceuta.
La actuación se enmarca en el refuerzo de la vigilancia de las instalaciones portuarias establecido después de las entradas masivas de finales de julio, con el objetivo de impedir que quienes han accedido irregularmente a la ciudad utilicen barcos u otras embarcaciones para continuar posteriormente hacia la península.