«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Hacer fuego constituye una infracción grave

Inmigrantes ilegales preparan su comida con fogatas en la playa de Ceuta pese a que hacer una barbacoa está multado con casi 500 euros para los españoles

Inmigrante cocina en una playa de Ceuta. Redes sociales

Inmigrantes ilegales alojados en asentamientos improvisados de la playa de Ceuta preparan su comida mediante fogatas y medios improvisados para cocinar mientras permanecen instalados en distintos puntos del litoral tras la crisis migratoria de finales de julio. Una práctica que contrasta con la normativa municipal, que prohíbe expresamente encender fuego o utilizar barbacoas en las playas de la ciudad.

La situación resulta especialmente llamativa porque la Ordenanza Municipal de Uso y Aprovechamiento de las Playas de Ceuta establece que hacer fuego constituye una infracción grave. La normativa prohíbe utilizar barbacoas, anafes o bombonas de gas y contempla para las infracciones graves sanciones que pueden alcanzar los 450,76 euros, independientemente de la nacionalidad de quien cometa la infracción.

Los asentamientos se han extendido durante las últimas semanas por diferentes zonas del litoral, con especial presencia en la playa del Trampolín, donde permanecen personas que llegaron irregularmente a Ceuta durante las entradas masivas procedentes de Marruecos. La falta de alojamiento y de recursos ha llevado a algunos de ellos a organizar en la propia playa diferentes aspectos de su vida cotidiana, entre ellos la preparación de alimentos.

La ordenanza ceutí no establece, sin embargo, una excepción general a la prohibición de hacer fuego por encontrarse una persona viviendo en la playa o carecer de alojamiento. El artículo 32 recoge expresamente la prohibición de encender fuego y emplear barbacoas, anafes y bombonas de gas en estos espacios públicos.

Por tanto, cualquier ciudadano que realice una barbacoa en una playa ceutí incumpliendo esta disposición se expone, en principio, a una sanción de entre 150,25 y 450,76 euros. La norma se aplica por igual a españoles y extranjeros, por lo que la diferencia dependería de si las autoridades identifican, denuncian y sancionan efectivamente cada conducta.

La presencia de estos asentamientos ha generado durante los últimos días críticas políticas por el cumplimiento de la normativa municipal. Vox Ceuta ha reclamado al Gobierno de Juan Vivas el desalojo de las acampadas y ha recordado que la propia ordenanza prohíbe durante todo el año instalar tiendas de campaña o realizar acampadas en las playas.

La controversia se produce mientras Ceuta continúa afrontando las consecuencias de las llegadas masivas de finales de julio. La permanencia de numerosas personas en las playas ha provocado que espacios concebidos para el uso público hayan terminado funcionando de facto como asentamientos provisionales, planteando además el debate sobre la aplicación de las mismas ordenanzas que regulan su utilización por el resto de ciudadanos.

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