El Banco Central Europeo (BCE) ha lanzado una advertencia que confirma los peores temores: un tercio del empleo europeo está amenazado por el aumento masivo de importaciones procedentes de la República Popular China. El informe, que analiza el impacto estructural de las dinámicas comerciales con el gigante asiático, señala sectores clave como el automóvil, la industria química o el textil como los más vulnerables.
Las cifras confirman un proceso de desindustrialización acelerada, alimentado durante años por una política comercial abierta e ingenua, que ha entregado el mercado europeo a productos fabricados bajo estándares laborales, medioambientales y fiscales completamente desiguales.
Según el propio BCE, la competencia china no se limita ya a productos de bajo coste, sino que ha penetrado de lleno en sectores de valor añadido, aprovechando su posición dominante en materias primas, subsidios masivos estatales y dumping comercial. El resultado: cierre de fábricas, pérdida de empleos y debilitamiento del tejido económico europeo.
Un informe del BCE advierte de que 1/3 del empleo en Europa está en riesgo por el aumento brutal de las importaciones de la China comunista (automóvil, sector químico, otros). Es Bruselas, es el bipartidismo el que nos ha traicionado. El futuro debe ser de @PatriotsEP pic.twitter.com/chhvx4g6Ur
— Jorge Buxadé (@Jorgebuxade) August 8, 2025
Este escenario ha sido posible gracias a las decisiones adoptadas por las élites de Bruselas durante las últimas décadas, con el respaldo de los grandes partidos del bipartidismo tradicional. Ni el Partido Popular Europeo ni los socialistas han cuestionado la arquitectura comercial que ha permitido esta debacle económica, ni han realizado alguna política de contención de la influencia de china. «Es Bruselas, es el bipartidismo el que nos ha traicionado», denunció el eurodiputado de VOX Jorge Buxadé, quien ha compartido la noticia en redes sociales. «El futuro debe ser de Patriots for Europe«, ha añadido.