
Una menor de 13 años, con antecedentes de radicalización islamista, apuñaló gravemente a una enfermera en un hospital psiquiátrico de Westfalia (Alemania), a pesar de que la policía había advertido al centro de que no debía tener acceso a cuchillos de cocina.
El ataque, ocurrido el sábado 16 de agosto, dejó a la víctima —una joven de 24 años— en estado crítico tras recibir una puñalada por la espalda. Según informó la Fiscalía de Paderborn, el ataque se produjo en la cocina del hospital durante la breve ausencia del guardia de seguridad. La enfermera evoluciona favorablemente.
La adolescente había estado bajo vigilancia policial durante meses por su vinculación con el islamismo radical. Según Spiegel, llegó a declarar que quería «matar a alguien antes de cumplir los 14 años», consciente de que antes de esa edad no podía ser procesada penalmente. De hecho, tras el ataque no pudo ser sometida a prisión preventiva por su condición de menor de edad.
Las fuerzas de seguridad habían alertado a la clínica de que la menor iba a participar en una terapia que incluía acceso a la cocina, advirtiendo del riesgo de que utilizara los cuchillos como armas. Pese a ello, el centro continuó con el programa. El fiscal ha abierto una investigación para determinar la posible negligencia de la institución.
El hospital, dependiente de la Asociación Regional de Westfalia-Lippe, ha evitado pronunciarse sobre el caso hasta la conclusión de las primeras diligencias.
La agresora ya había protagonizado incidentes previos: en julio intentó escapar de la custodia policial e hirió a un agente, lo que derivó en su traslado a un centro psiquiátrico. Vivía en un apartamento bajo vigilancia permanente y recibía apoyo educativo especial.
El caso ha vuelto a poner sobre la mesa la amenaza de la radicalización islamista en Alemania. Según datos oficiales, el 99 por ciento de los casos graves de terrorismo registrados en el primer semestre de 2025 están vinculados al islamismo radical. Pese a miles de millones invertidos en seguridad y programas de desradicalización, las autoridades alemanas siguen enfrentándose a intentos de atentados y agresiones violentas.