
La Policía alemana investiga una serie de ataques organizados contra hombres homosexuales que fueron atraídos mediante aplicaciones de citas hasta lugares apartados de Offenbach, en el estado de Hesse, donde grupos de encapuchados los esperaban para agredirlos.
La Policía Criminal trabaja sobre al menos siete casos ocurridos entre febrero y junio de este año, todos ellos con un patrón prácticamente idéntico.
Los agresores contactaban con las víctimas a través de aplicaciones utilizadas por homosexuales, concertaban una cita y las dirigían hacia zonas aisladas. Sin embargo, al llegar al punto acordado, los hombres se encontraban con varios individuos enmascarados que los atacaban con gas pimienta, golpes y patadas.
Algunas víctimas sufrieron lesiones que requirieron atención hospitalaria. Los investigadores intentan determinar ahora si detrás de todos los ataques se encuentra una misma organización o si se trata de distintos grupos que emplean un método similar.
En al menos cinco de los siete casos conocidos, las víctimas ofrecieron descripciones coincidentes de los atacantes. Según fuentes policiales citadas por la prensa alemana, los agresores serían jóvenes de entre 15 y 20 años, descritos como personas de apariencia «árabe».
La Policía no ha confirmado todavía la identidad ni la nacionalidad de los sospechosos, por lo que esas descripciones forman parte de los testimonios recopilados durante la investigación.
Dentro del cuerpo se analiza también una posible conexión entre el odio dirigido específicamente contra los homosexuales y una interpretación radical del islam, según las informaciones publicadas por el periódico local Offenbacher Post.
La eventual motivación islamista todavía no ha sido demostrada y continúa siendo una de las líneas de investigación.Una de las víctimas, un joven de 21 años, relató cómo fue atacado después de concertar una cita con un desconocido a través de una aplicación.
El encuentro debía tener lugar en una zona relativamente apartada, algo que en un primer momento no le despertó sospechas.
Al llegar, aparecieron repentinamente varios hombres enmascarados. El joven intentó huir, pero fue retenido por los agresores. Uno de ellos utilizó un arma de gas pimienta contra él y, posteriormente, el grupo comenzó a golpearlo. «Fue horrible. Me sentí completamente indefenso», explicó la víctima.
Los agresores no pronunciaron palabra durante el ataque, una circunstancia que incrementó la sensación de planificación y frialdad de la emboscada. Una mujer que pasaba por el lugar encontró al joven y llamó a una ambulancia.
La víctima aseguró que las consecuencias más graves no han sido las lesiones físicas, sino el impacto psicológico y el miedo permanente a que vuelva a suceder. El uso de aplicaciones de citas permitió a los agresores seleccionar previamente a sus víctimas, conocer su orientación sexual y llevarlas hasta lugares donde resultaba difícil recibir ayuda.
Este método convierte cada ataque en algo más que una agresión espontánea. Se trata de emboscadas planificadas en las que los autores presuntamente emplean identidades falsas, eligen zonas aisladas y actúan en grupo.
La investigación deberá determinar si los sospechosos utilizaban una misma cuenta o varias identidades, si existía reparto de funciones y si los ataques fueron grabados o difundidos posteriormente. Las autoridades tampoco han informado aún de detenciones.