«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La formación soberanista alcanza el 11% entre los votantes musulmanes

Una mezquita será colegio electoral en Berlín y su imán reconoce el avance de AfD entre los musulmanes: «Todos conocemos a alguno que les vota»

Foto de archivo de musulmanes rezando durante el Ramadán. Europa Press.

Una mezquita de Berlín volverá a convertirse en colegio electoral durante las elecciones regionales del próximo 20 de septiembre, mientras su propio imán reconoce un fenómeno político que hasta hace pocos años habría resultado difícil de imaginar: el creciente apoyo a Alternativa para Alemania (AfD) entre los musulmanes del país.

La mezquita Khadija, situada en el distrito berlinés de Pankow, habilitará un salón de conferencias para que los ciudadanos depositen sus votos en las elecciones a la Cámara de Representantes de Berlín.

El templo, perteneciente a la comunidad Ahmadiyya Muslim Jamaat, ya desempeñó esta misma función durante las elecciones europeas de 2024 y, según su imán, Scharjil Khalid, sería la única mezquita de la capital alemana utilizada como colegio electoral en estos comicios.

Pero el aspecto más significativo de la noticia está en las declaraciones del propio religioso sobre la transformación del voto musulmán.

Khalid ha admitido que votar a AfD o plantearse hacerlo ha dejado de ser un fenómeno marginal entre los musulmanes que viven en Alemania.

«Todos los musulmanes conocen a otro que vota a AfD o que al menos se plantea hacerlo», ha afirmado el imán en declaraciones recogidas por la prensa alemana.

AfD alcanza el 11% entre los musulmanes

Khalid ha citado una reciente encuesta del instituto demoscópico INSA según la cual AfD obtendría alrededor del 11% de los votos entre los electores musulmanes, superando incluso a Los Verdes, que quedarían en torno al 8%. SPD, Die Linke y CDU continuarían por delante, todas ellas con más de un 20% de intención de voto dentro de este grupo.

La información disponible sobre el sondeo no detalla públicamente el tamaño de la muestra ni su margen de error, por lo que los resultados deben interpretarse con cautela. Sin embargo, el propio imán sostiene que el cambio político resulta perceptible también en sus conversaciones cotidianas con miembros de la comunidad musulmana.

Según Khalid, la tradicional vinculación de buena parte del electorado musulmán con los partidos de izquierda y centroizquierda está debilitándose, mientras aumenta la volatilidad electoral.

El fenómeno introduce una paradoja en la política alemana: una formación que ha convertido la reducción de la inmigración, el endurecimiento de las políticas de asilo y la lucha contra el islamismo en elementos centrales de su programa comienza a captar también votos entre ciudadanos musulmanes.

Musulmanes asentados frente a nueva inmigración

El imán atribuye parte del crecimiento de AfD a una diferenciación que estaría produciéndose entre los inmigrantes ya integrados en Alemania y quienes continúan llegando al país.

Según su interpretación, algunos ciudadanos de origen extranjero consideran que las restricciones migratorias propuestas por AfD no van dirigidas contra ellos, sino contra las nuevas oleadas de inmigración.

Eso permitiría a ciertos votantes musulmanes respaldar políticas migratorias más estrictas sin sentirse personalmente señalados.

Khalid ha criticado duramente esta estrategia, que califica de «pérfida y cínica», porque considera que AfD consigue establecer diferencias entre grupos de inmigrantes y enfrentarlos políticamente.

El razonamiento, sin embargo, refleja un fenómeno observado también en otros países europeos: haber emigrado o proceder de una familia inmigrante no implica necesariamente defender políticas favorables a mantener altos niveles de inmigración.

Más de 400.000 musulmanes viven en Berlín

El peso político de este electorado es cada vez mayor. En Berlín residen aproximadamente 400.000 musulmanes, según las estimaciones mencionadas por Khalid, quien calcula que podrían representar al menos alrededor del 8% de los ciudadanos con derecho a voto en la capital alemana.

El imán ha reclamado por ello a los partidos que dejen de considerar a los musulmanes como un bloque electoral secundario. «La política debe considerar a los musulmanes aliados, no adversarios», sostiene Khalid, que también defiende que la lucha contra el islamismo necesita la colaboración de las propias comunidades musulmanas.

La comunidad Ahmadiyya que dirige la mezquita Khadija es, no obstante, minoritaria dentro del islam alemán. La organización cuenta con alrededor de 53.000 miembros en todo el país y se presenta públicamente como defensora de un islam pacífico y del diálogo interreligioso.

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