
El Ayuntamiento de Malmö, en el sur de Suecia, ha despedido a una profesora de primaria tras dilucidar una investigación interna que abusó e intimidó a alumnos discapacitados, a quienes prometía «curarlos» mediante supuestos exorcismos con versículos del Corán que grababa y difundía en redes sociales.
La decisión llega después de meses de pesquisas iniciadas en septiembre del año pasado, cuando un vídeo anónimo fue remitido a altos responsables educativos del consistorio. Las imágenes, posteriormente autentificadas por investigadores municipales, mostraban a una docente grabando a menores dentro de una escuela pública y dirigiéndose a ellos en árabe.
Según la investigación, citada por el diario sueco Sydsvenskan, la profesora aseguraba de forma reiterada que algunos niños estaban «poseídos por demonios o el diablo» e intentaba «curarlos» recitando pasajes del Corán. En varias grabaciones se la escucha amenazar a los alumnos y justificar el miedo como método disciplinario. Los vídeos circularon en internet y fueron reenviados a terceros sin conocimiento ni consentimiento de los padres.
Uno de los vídeos muestra a la maestra afirmando que un niño estaba «poseído por un demonio» y explicando que se leían versículos para que «se recuperara». En otro, relata cómo amenazó a un alumno por su comportamiento: «Le dije que si volvía a hacer eso, le rompería la cabeza. […] Ahora me tiene miedo y no pasa nada».
Tras revisar el material, altos cargos del Ayuntamiento de Malmö activaron una investigación sin informar inicialmente a la dirección del centro. Un intérprete autorizado tradujo las grabaciones y los investigadores calificaron los hechos de más graves de lo previsto.
La docente, de unos 50 años, titulada en 2010 y con cerca de 15 años en el sistema educativo municipal, fue interrogada el 8 de octubre de 2025. Primero negó cualquier irregularidad y después reconoció parte de su conducta, alegando que recitar el Corán calmaba a los niños y que nunca hubo daños físicos, aunque admitió comentarios amenazantes cuando estaba enfadada. También sostuvo que alguien intentaba incriminarla y llegó a sugerir que los vídeos podían ser generados por inteligencia artificial, tesis descartada por un análisis informático interno.
La investigación concluyó que la profesora vulneró la legislación sueca.