Un interno de la prisión de Brians 2, en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona), ha herido a tres funcionarios penitenciarios después de protagonizar una violenta agresión durante su traslado a otra celda. El recluso llegó a lanzar una silla contra la cabeza de uno de los trabajadores y posteriormente atacó a otros dos con puñetazos y patadas mientras trataban de reducirlo.
Los hechos ocurrieron este sábado, 8 de agosto, alrededor de las 8.40 horas, después de que el interno comenzara a alterar el módulo golpeando una ventana y gritando.
Ante su comportamiento, los trabajadores decidieron cambiarlo de celda y trasladarlo a otro módulo para evitar que continuara alterando la convivencia con el resto de presos. El traslado, sin embargo, terminó desencadenando el ataque.
Le lanzó una silla directamente a la cabeza
Una vez en la nueva celda, el interno mantuvo una actitud agresiva y desafiante hacia los trabajadores. En un momento determinado, agarró una silla y la lanzó contra la cabeza de uno de los funcionarios, que quedó momentáneamente aturdido por el impacto. La agresión obligó a activar inmediatamente el código de seguridad del centro penitenciario.
Dos funcionarios acudieron entonces para auxiliar a su compañero, pero el recluso volvió a intentar utilizar la silla para atacarlos. Logró golpear a uno de ellos antes de que consiguieran finalmente quitársela. La pérdida del objeto no puso fin al enfrentamiento.
Puñetazos, patadas, escupitajos y amenazas de muerte
Según la información publicada por El Caso, el interno, identificado por las iniciales W.B. y de origen magrebí, continuó atacando a los funcionarios a puñetazos y patadas mientras estos trataban de reducirlo. También les escupió y profirió amenazas de muerte.
Durante el enfrentamiento habría realizado además el gesto de cortar el cuello mientras amenazaba a los trabajadores. El balance final fue de tres funcionarios heridos, todos ellos necesitados de asistencia médica.
Uno sufrió golpes en el pecho y un puñetazo en el pómulo, además de terminar con el polo del uniforme roto. Otro recibió una patada en el hombro, mientras que el jefe de unidad resultó lesionado después de recibir una fuerte patada en una pierna.
«Los funcionarios no son sacos de boxeo»
El sindicato penitenciario SICAP-FEPOL ha denunciado nuevamente la situación que soportan los trabajadores de Brians 2. «Los profesionales penitenciarios no son sacos de boxeo ni pueden continuar yendo a trabajar sin saber si volverán a casa lesionados», ha advertido la organización sindical.
El episodio se produce en un momento especialmente complicado para la prisión debido a la falta de personal durante el periodo vacacional de verano, según denuncian los representantes de los trabajadores.
Los sindicatos llevan tiempo alertando de que los funcionarios están cada vez más desbordados ante disturbios, amenazas y agresiones protagonizadas por determinados internos. La tensión habría llegado al extremo de que, en algunos incidentes recientes, los propios trabajadores han necesitado la colaboración de otros presos para intentar mantener el orden dentro del centro.