El Tribunal Administrativo de Gera, en el estado federado de Turingia, en el este de Alemania, ha dictaminado que la mera pertenencia al partido soberanista Alternativa para Alemania (AfD) no justifica por sí sola la retirada o denegación de una licencia de armas de fuego. La resolución responde a las demandas interpuestas por cuatro afiliados que impugnaron decisiones adoptadas por distintas autoridades competentes en materia de armas.
La controversia gira en torno a la aplicación de la Ley de Armas alemana, que considera no fiable a quien pertenezca o haya pertenecido a organizaciones «contrarias al orden constitucional». Las autoridades regionales fundamentaron sus decisiones en la valoración de la Oficina Estatal para la Protección de la Constitución de Turingia, que clasifica a la estructura regional de AfD como «extremista de derechas confeso«.
El tribunal, sin embargo, considera insuficiente esa base. En su análisis sostiene que no se ha acreditado con la certeza exigida que la asociación regional mantenga una actitud militante y agresiva frente al orden fundamental libre y democrático, condición necesaria para adoptar medidas restrictivas contra afiliados en virtud de la normativa vigente.
La Primera Sala advierte además de que una negación general de la fiabilidad basada únicamente en la afiliación a un partido vulnera el principio constitucional de igualdad de oportunidades de las formaciones políticas. Subraya que la recopilación de declaraciones aisladas de dirigentes no permite deducir automáticamente una postura combativa si tales manifestaciones no resultan representativas ni constituyen en conjunto una agresión o infracción de la ley.
La Oficina para la Protección de la Constitución había citado 37 declaraciones de cargos de AfD a lo largo de aproximadamente nueve años. A juicio del tribunal, el contenido, contexto y alcance de esas afirmaciones presentan tal heterogeneidad que no permiten concluir de manera fiable la existencia de una posición homogénea y estructuralmente contraria al orden constitucional.
Tras conocerse la sentencia, el copresidente de AfD en Turingia, Stefan Möller, ha afirmado que el fallo desmonta los argumentos de las autoridades de armas, que se apoyaban en la evaluación del presidente regional de la Oficina para la Protección de la Constitución, Stephan Kramer. Möller ha vinculado su actuación con la del ministro del Interior de Turingia, Georg Maier, del Partido Socialdemócrata.
El dirigente ha explicado que la decisión se adoptó mediante procedimiento acelerado. Tres de los demandantes conservarán sus licencias y a un cuarto deberá expedírsele el permiso. Él mismo aseguró verse afectado por una situación similar: el Ayuntamiento de Erfurt le revocó su licencia, presentó una reclamación pero no solicitó la vía urgente, por lo que tuvo que entregar el permiso. Según indicó, su recurso permanece sin respuesta desde hace dos años.
En Turingia se han tramitado en los últimos meses varias decenas de expedientes similares. Según datos del Ministerio del Interior regional, el pasado otoño había 26 procedimientos de revocación en curso. En estos casos, los afectados pierden inicialmente el permiso salvo que acudan a la vía judicial urgente.
La sentencia no es firme. Dada la relevancia del asunto, el Tribunal Administrativo de Gera ha autorizado recurso ante el Tribunal Administrativo Superior de Turingia, con sede en Weimar. No es la primera vez que esta instancia corrige la retirada generalizada de licencias de armas a afiliados de AfD, en una línea que ahora vuelve a reafirmar.