
El presidente de Hungría, Viktor Orbán, ha prohibido más de una decena de «medios» ucranianos vinculados a George Soros, en lo que su Gobierno describe como una respuesta directa a la reciente censura aplicada por Kiev contra portales húngaros.
El anuncio fue realizado por Gergely Gulyás, jefe de gabinete del primer ministro, a través de una publicación en Facebook. Allí argumentó que «un Estado soberano debe reaccionar de manera proporcional frente a un ataque injustificado», en referencia a la decisión ucraniana de vetar páginas web en lengua húngara a comienzos de septiembre.
Entre los portales afectados por la medida ucraniana se encontraba el influyente origo.hu. Según Gulyás, Kiev actuó contra estos medios por haber cuestionado la eficacia de las sanciones contra Moscú, criticar el envío de armas a Ucrania y señalar las divisiones dentro de la Unión Europea y la OTAN.
Gulyás fue aún más lejos al sostener que los medios prohibidos en Kiev también fueron castigados por «atreverse a informar sobre las operaciones de influencia de la red Soros». El funcionario añadió que, si la fragmentación de la UE desemboca en censura estatal por parte de Ucrania, «entonces ha llegado el momento de que Kiev renuncie a su intención de ingresar en el bloque comunitario».