El presidente de VOX, Santiago Abascal, ha respaldado públicamente a la familia Bolsonaro tras el anuncio del senador Flavio Bolsonaro sobre su decisión de asumir la continuidad del proyecto político de su padre, Jair Bolsonaro. Abascal denunció en X que Brasil se encuentra bajo «la dictadura de Lula da Silva y de su esbirro, el juez De Moraes», y subrayó que sólo los Bolsonaro pueden «devolver la libertad y la prosperidad» a la nación iberoamericana.
«Sólo los Bolsonaro pueden salvar Brasil de la dictadura de Lula da Silva y de su esbirro, el juez De Moraes, y devolver la libertad y la prosperidad a esa gran nación». Con este mensaje, Abascal reaccionó a la declaración pública de Flavio Bolsonaro, que anunció que asumirá la misión política encomendada por su padre.
En su comunicado, que originalmente publicó en portugués, Flavio Bolsonaro afirmó que recibe «con gran responsabilidad» la decisión de Jair Bolsonaro de confiarle la continuidad de su proyecto de país. Señaló que no puede aceptar «ver a Brasil caminar hacia un tiempo de inestabilidad, inseguridad y desánimo» y aseguró que no permanecerá de brazos cruzados «mientras la esperanza de las familias se apaga y nuestra democracia sucumbe».
Solo los Bolsonaro pueden salvar Brasil de la dictadura de Lula da Silva y de su esbirro, el juez De Moraes, y devolver la libertad y la prosperidad a esa gran nación.@FlavioBolsonaro @jairbolsonaro @BolsonaroSP https://t.co/YRd0dpCCIb
— Santiago Abascal 🇪🇸 (@Santi_ABASCAL) December 8, 2025
El senador describió una situación social y económica crítica. Denunció que «muchos se sienten abandonados», que los jubilados están «siendo robados por el propio gobierno», que el narco-terrorismo domina ciudades y explota a trabajadores, que las empresas estatales «han vuelto a ser saqueadas» y que los impuestos «no dejan de crearse o aumentar». Afirmó que las familias «no aguantan más» y que los niños carecen de expectativas de futuro.
Bolsonaro sostuvo que Brasil «vive días difíciles» y enmarcó su decisión en una misión espiritual y patriótica. «Me pongo delante de Dios y delante de Brasil para cumplir esta misión«, declaró antes de expresar su convicción de que Dios «abrirá puertas», «derribará murallas» y guiará cada paso de esta nueva etapa política.
Concluyó su comunicado con una invocación: «Que Dios bendiga a nuestro pueblo. Que Dios bendiga a nuestro Brasil«.