Cuba sufrió el martes un nuevo apagón eléctrico, luego de que autoridades de la isla estimaran que el 62% se quedó sin electricidad. El acontecimiento se produce en medio de una seguidilla de interrupciones en la prestación del servicio que se ha recrudecido en los dos últimos años.
Información de la estatal Unión Eléctrica (UNE) y difundida por la agencia EFE apunta que, durante el horario de mayor demanda del martes, en la tarde-noche, la isla sólo fue capaz de entregar una capacidad de generación de 1.190 megavatios (MW), teniendo una demanda máxima de 3.080 MW.
La complejidad de los problemas eléctricos de Cuba se ve evidenciada en la propria capital de la isla. Reportes independientes aseguran que La Habana afronta cortes diarios de hasta 15 horas seguidas. Otras regiones del país, en cambio, han sufrido la interrupción del servicio hasta por dos días continuos.
Actualmente nueve de las 16 unidades de generación termoeléctrica de Cuba están inoperativas. Dichas unidades se encargan de entregar el 40% de la energía que utilizan los cubanos. Otro 40% es proporcionado a partir de motores de generación, que funcionan con diversos combustibles que se han tornado escasos en la isla, tales como el diésel.