La Administración Trump ha desplegado frente a las costas de Venezuela tres destructores equipados con sistemas de defensa capaces de combatir amenazas aéreas y marítimas, en medio de una serie de maniobras militares estadounidenses destinadas a reducir el tráfico de drogas a través del Mar Caribe.
Las embarcaciones de la Marina de los Estados Unidos USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson iniciaron la maniobra el lunes por la noche y se espera que lleguen al sitio al cabo de 36 horas. La misma se enmarca dentro de una campaña de presión contra la tiranía venezolana iniciada por Washington recientemente.
El martes la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, explicó el despliegue, indicando que el mismo está enmarcado dentro de los esfuerzos de Trump para frenar la entrada de drogas a Estados Unidos y «llevar a los responsables de ello ante la Justicia».
«Trump dijo que está preparado para usar cada elemento del poderío estadounidense para frenar la entrada de drogas a nuestro país, y llevar a los que son responsables de ello ante la Justicia. El régimen de Maduro no es un Gobierno legítimo; es un cártel del terrorismo. Maduro no es un presidente legítimo; es un fugitivo señalado por la Justicia de Estados Unidos por tráfico de drogas», indicó Leavitt.