
El Gobierno de Estados Unidos ha emitido varias licencias en las que levanta las restricciones a las compañías estadounidenses para la explotación y el comercio de petróleo venezolano, además de la inversión y el suministro de material necesario para el sector petrolero de Venezuela.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro ha aliviado de esta manera las sanciones que pesan sobre el país iberoamericano en una muestra más del cambio de rumbo de las relaciones bilaterales entre ambos países tras la captura a principios de año del dictador Nicolás Maduro.
Las compañías del país norteamericano podrán hacer negocios con el sector, estrechamente vinculado con la compañía estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), aunque los documentos establecen la prohibición de que ninguna persona de Irán, Corea del Norte, Rusia y Cuba esté involucrada en las transacciones.
Asimismo, para los contratos alcanzados regirán las leyes estadounidenses y cualquier resolución de disputas deberá hacerse en territorio de Estados Unidos. Tampoco se podrá alcanzar ningún acuerdo comercial con personas sancionadas por el Ejecutivo norteamericano.
«La Administración Trump ha estado cumpliendo rápidamente promesa de ayudar a restaurar la economía venezolana para beneficio tanto del pueblo estadounidense como del venezolano», ha sostenido la OFAC en un mensaje en redes sociales.