El candidato presidencial José Antonio Kast, líder del Partido Republicano de Chile y principal referente de la derecha soberanista en el país, ha declarado este domingo que, si gana las elecciones del 16 de noviembre, los inmigrantes ilegales deberán pagar su propia deportación.
«Vamos a invitarlos a dejar el país, pero deberán pagar su billete de salida«, afirmó Kast durante un debate televisado con los siete candidatos presidenciales, donde volvió a prometer la expulsión inmediata de todos los inmigrantes ilegales.
El dirigente chileno, que compite por tercera vez por la Presidencia, se encuentra segundo en los sondeos detrás de la candidata izquierdista Jeannette Jara, aunque todas las encuestas anticipan que vencería con claridad en una segunda vuelta prevista para diciembre.
Kast ha hecho de la seguridad y el control migratorio los ejes de su campaña, en un país donde la inmigración ilegal —especialmente desde Venezuela— se ha disparado en los últimos años. Actualmente, Chile acoge a unos 330.000 inmigrantes sin documentación, y la ciudadanía percibe un vínculo directo entre el auge de la inmigración descontrolada y el incremento de la delincuencia violenta en ciudades como Antofagasta, Arica o Santiago.
Ante esta situación, el líder republicano ha prometido construir un muro fronterizo inspirado en el modelo de Donald Trump a lo largo del desierto de Atacama, en la frontera con Bolivia, para impedir nuevas entradas ilegales. «Chile no puede seguir siendo un país sin fronteras», ha dicho en reiteradas ocasiones.
Con su discurso de orden, soberanía y defensa de las familias chilenas, José Antonio Kast capitaliza el hartazgo social frente a la inseguridad y al colapso migratorio que atraviesa el país sudamericano, consolidándose como el favorito del bloque patriota de cara a la segunda vuelta.