El expresidente de Colombia, Álvaro Uribe, señaló el miércoles que las recientes presiones de la Administración Trump contra el régimen de Nicolás Maduro, no obedecen a un «capricho» sino que, por el contrario, son el indicativo de que Washington cuenta con elementos probatorios firmes de que el chavismo tiene claros vínculos con operaciones de «narcoterrorismo».
Uribe ofreció declaraciones sobre el tema venezolano al participar en un acto político con un grupo de seguidores que salieron a las calles de Sabaneta (Antioquia) a respaldarle, luego de que un tribunal de Bogotá decidiese concederle la boleta de libertad, anulando de momento la prisión domiciliaria dictada en su contra a principios de este mes.
«Los Estados Unidos ofrecen 50 millones de dólares de recompensa para dar con Maduro. Eso no es por capricho, es porque la Justicia norteamericana desde hace muchos años tiene un acervo probatorio que crece de que esa dictadura se ha apoyado en el narcoterrorismo, protege narcoterroristas y se protege con narcoterroristas», dijo al respecto el exmandatario.
De acuerdo con Uribe, la movilización de destructores militares estadounidenses en días recientes cerca de las costas venezolanas demuestra la seriedad que Washington le ha dado a este tema. Si embargo, también aclaró que «el ultimátum de los Estados Unidos a Maduro no es el anuncio de un ataque al Estado venezolano ni al pueblo venezolano, es el anuncio de una acción de justicia para ojalá poner preso cuanto antes al cabecilla de un grupo narcoterrorista que ha estimulado el narcotráfico»