El Buró Federal de Investigaciones (FBI) de los Estados Unidos informó el miércoles de la apertura de una sede de dicha agencia en Ecuador, con miras a redoblar esfuerzos para desarticular a los grupos vinculados al narcotráfico que han sumido en una espiral de violencia al país iberoamericano en los últimos meses.
La acción se enmarca dentro de la estrecha vinculación de la Administración Trump en materia de lucha contra el tráfico de drogas con el Gobierno del presidente Daniel Noboa, quien se ha convertido en un aliado regional clave de Washington.
«Con este memorando y con la creación de la unidad de confianza del FBI, mejoramos nuestra capacidad conjunta para identificar, desmantelar y llevar ante la justicia a quienes trafican drogas, lavan dinero, contrabandean armas y financian el terrorismo», ha señalado al respecto Lawrence Petroni, encargado de negocios de los Estados Unidos en Quito.
El Gobierno ecuatoriano, por su parte, ha precisado que las funciones del FBI en el país iniciarán de forma inmediata, estableciendo además una estrecha cooperación con la Policía local, según ha reseñado la agencia Reuters.