
El Gobierno de Perú ha prorrogado por 30 días el estado de emergencia vigente en Lima y en la provincia costera de Callao, con el fin de hacer frente a los altos índices de criminalidad registrados en los últimos meses.
En tal sentido, se mantendrá el despliegue conjunto de la Policía Nacional de Perú (PNP) y las Fuerzas Armadas en dichas zonas, limitándose derechos como la inviolabilidad del domicilio y la libertad de reunión. Las actividades religiosas, culturales y deportivas de carácter masivo deberán ser previamente permisadas por las autoridades locales.
Originalmente dicha medida se había aprobado el pasado 22 de octubre, luego de que el presidente interino José Jerí afirmase que le declararía la «guerra» al crimen organizado, «pasando de la defensiva a la ofensiva».
«Lamentablemente, el tiempo es corto, pero las acciones están siendo contundentes, paulatinas y progresivas», ha dicho al respecto el primer mandatario peruano esta semana en declaraciones reproducidas por la agencia EFE.