
La Policía Federal ha registrado este miércoles la casa en Brasilia del expresidente brasileño Jair Bolsonaro en búsqueda supuestamente de armas, municiones y documentación relacionada, por orden del juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes.
El juez apunta en el auto que existe «una discrepancia entre el número de armas de fuego registradas legalmente a nombre del recluso y las que realmente fueron entregadas a las autoridades competentes», razón suficiente para ordenar el registro y «confiscar cualquier arma que pueda estar en posesión del condenado».
El registro ha durado poco más de una hora y no se ha encontrado ningún arma. De Moraes decidió el pasado viernes mantener a Bolsonaro bajo arresto domiciliario a cambio de entregar todas las armas que están a su nombre, que según la defensa del expresidente son ocho, todas ellas en dependencias del Ejército.
Sin embargo, dos de ellas no aparecían, por lo que el juez ha tenido que ordenar el registro. La defensa ha explicado al Supremo que una de las armas que falta es la que originó todo el caso y que fue hallada en posesión de uno de sus guardaespaldas durante un control de tráfico rutinario a mediados de junio, mientras que la otra se encuentra en manos de un importador en Río Grande del Sur.