El juez del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, Alexandre de Moraes, ha decidido este viernes mantener y prorrogar el arresto domiciliario del expresidente, Jair Bolsonaro, desestimando así la posibilidad de revocarle este beneficio penitenciario tras el hallazgo de una pistola a un miembro de su equipo de seguridad.
De esta manera, Bolsonaro seguirá bajo vigilancia mediante el uso de un brazalete electrónico y solo podrá recibir visitas con la autorización de Moraes. El expresidente también tiene prohibido usar su teléfono móvil y utilizar las redes sociales.
El pasado jueves, la Fiscalía General de Brasil consideró que el expresidente debería seguir bajo arresto domiciliario y que la pistola hallada a un miembro de su equipo de seguridad no era motivo suficiente para retirarle este beneficio penitenciario.
«No existe ninguna infracción disciplinaria atribuible al individuo condenado que afecte negativamente al régimen actual bajo el cual está cumpliendo su condena», argumentó la Fiscalía en el que escrito que envió al juez Moraes, instructor de la causa, que pidió una valoración al Ministerio Público.
La Fiscalía sostiene, en base al informe de la Policía, que no se le puede achacar «falta grave» alguna a Bolsonaro, que «poseía un registro de armas válido y no existían restricciones conocidas que le impidieran tener el arma registrada legalmente en su domicilio», recogía el portal G1.
El expresidente brasileño se encuentra desde noviembre de 2025 cumpliendo una condena de 27 años de prisión por, supuestamente, encabezar una trama de golpe de Estado a finales de 2022. Sin embargo en marzo de este año, el Supremo le concedió, por motivos de salud, cumplir su pena durante al menos 90 días, en su domicilio.