El presidente de la tiranía de Cuba, Miguel Díaz-Canel, agradeció este domingo al Gobierno de China la donación de 5.000 sistemas fotovoltaicos destinados a contribuir a la transformación de la matriz energética de la isla en un momento marcado por una profunda crisis en el suministro eléctrico.
«Agradecemos profundamente este gesto del pueblo y Gobierno chino, que se suma a los esfuerzos que está haciendo Cuba para cambiar su matriz energética, en medio del bloqueo genocida», afirmó en un mensaje publicado en redes sociales, en referencia al embargo impuesto por Estados Unidos a Cuba.
Díaz-Canel se hizo eco así de una publicación del ministro cubano de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva, quien informó previamente sobre la donación china. Los equipos estarán destinados principalmente a zonas rurales, centros de salud, círculos infantiles y sucursales bancarias, según explicó el ministro.
La ayuda llega en un contexto de grave crisis energética en Cuba, donde los cortes de electricidad, tanto parciales como totales, se han convertido en una situación recurrente.
La donación de los sistemas fotovoltaicos se produce, por tanto, en medio de una de las etapas más complejas para el sistema energético cubano. A los problemas estructurales que arrastra el país por décadas de dictadura comunista se suma una política de restricciones sobre el suministro energético que ha agravado las dificultades de las familias para garantizar la electricidad a la población.