
Este miércoles ha entrado en vigencia la reforma constitucional aprobada por el Parlamento nicaragüense que amplía las competencias del dictador Daniel Ortega, además de prorrogar su mandato de cinco a seis años.
La polémica reforma oficializa el nombramiento de la esposa de Ortega, Rosario Murillo, como «copresidenta» de Nicaragua, otorga competencias al Ejecutivo para organizar todos los órganos del Estado y además pone en vigencia la potestad del mismo para retirar la nacionalidad a quienes sean declarados enemigos de la patria.
El cambio constitucional fue aprobado hace 19 días en el Parlamento local -controlado por el sandinismo-, quedando finalmente reformados 148 de los 198 artículos de la Carta Magna.
El mismo también contempla que Nicaragüa es un país «revolucionario» en el que el pueblo ejerce la «democracia directa», otorgando a bandera del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) el rango de símbolo patrio.