Las autoridades de Bolivia han anunciado este viernes que el hasta ahora presidente del Tribunal Supremo, Romer Saucedo, que hace días anunció su salida del país en respuesta a una «persecución» en su contra, está siendo investigado por narcotráfico y organización criminal.
El fiscal general del Estado, José Urioste, así lo ha indicado en una comparecencia ante la prensa en la que ha matizado que los dos presuntos delitos «no los cometió en el ejercicio de sus funciones» como presidente del alto tribunal.
Urioste ha deslizado que la corte podría abrir una investigación contra Saucedo en este caso por actuaciones como presidente del Supremo, citando el «cohecho pasivo» y el «abandono del cargo», después de que el juez anunciara este miércoles que había abandonado Bolivia junto a su mujer y sus tres hijos para irse al «exilio» como medida de respuesta frente a la «persecución» sufrida y la «falta de seguridad» para él y su familia.
En este sentido, el fiscal ha apuntado a que Saucedo «estaría en alguna ciudad del Brasil», si bien ha asegurado que «se está investigando» y que ya se han activado «las alertas migratorias» correspondientes.
Saucedo estaría acusado de haber recibido altas cantidades de dinero a cambio de influir en el veredicto de un caso, ha agregado Urioste sobre los indicios de cohecho. Así, se investiga si habría recibido más de un millón de bolívares (75.000 euros) «por un fallo en la sala constitucional de la ciudad de Santa Cruz».