
La Administración Trump ha dado un nuevo paso para presionar a la tiranía comunista de Cuba. Este jueves el presidente norteamericano ha firmado una orden ejecutiva que considera a la dictadura caribeña como una «amenaza inusual y extraordinaria», informando de que los países que le suministren o le vendan petróleo serán objeto de tarifas adicionales sobre sus exportaciones al mercado estadounidense.
«Las políticas, prácticas y acciones del Gobierno de Cuba constituyen una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos«, reza el texto de la orden.
Cuba afronta severas dificultades en materia energética, luego de que Washington restringiese los envíos de petróleo venezolano a la isla, una vez que fue capturado el narcodictador Nicolás Maduro mediante una operación militar en Caracas, el pasado 3 de enero.
«Estados Unidos actuará para proteger su seguridad nacional y sus intereses, responsabilizando al régimen cubano por sus acciones», recalca además el documento, que recrimina la cercanía de Cuba con países como China, Irán y Rusia.
En la determinación de los países que puedan ser objeto de esta retaliación económica jugará un papel clave el secretario de Comercio norteamericano, Howard Lutnick, quien deberá evaluar detalladamente cada caso y recomendar la sanción pertinente al presidente Trump.