
El Gobierno de Estados Unidos ha anunciado este martes que desviará a Ecuador, Panamá, Colombia y Perú una ayuda militar valorada en 52 millones de dólares (45 millones de euros) que iba destinada a países de Europa y Oriente Próximo.
Un portavoz del Departamento de Estado ha confirmado que la cartera ha notificado al Congreso «su intención de reasignar 52 millones de dólares de la financiación militar exterior (FMF, por sus siglas en inglés) destinados a Eslovaquia, Macedonia del Norte, Túnez e Irak a Panamá, Perú, Ecuador y Colombia».
El objetivo al desviar estos fondos es «combatir el narcoterrorismo en nuestro propio territorio» y garantizar la «seguridad» del canal de Panamá, ha indicado el portavoz estadounidense, recalcando que «casi el 80%» de la financiación militar exterior de los últimos diez años ha sido destinada a Oriente Próximo.
Esta decisión «es coherente con la estrategia de seguridad nacional», cuyo fin es «impedir que los competidores ajenos al hemisferio (occidental) desarrollen capacidades amenazantes, o que posean o controlen activos estratégicamente vitales» así como contrarrestar «la influencia militar de los adversarios» en la región.
En particular, este paquete de ayuda militar pretende «reforzar las capacidades de detección, interceptación y respuesta de los socios frente a las organizaciones terroristas extranjeras (FTO) y las organizaciones criminales transnacionales (TCO) que operan en sus territorios», además de equipamiento y formación «de primera calidad».