
La economía argentina bajo el Gobierno de Javier Milei ha registrado en abril un superávit comercial de 2.711 millones de dólares, una cifra que multiplica por más de 12 el resultado obtenido en el mismo mes del año anterior, según los datos publicados por el Indec.
El dato confirma el fuerte dinamismo del sector exterior argentino, impulsado por el aumento de las exportaciones, la caída de las importaciones y una mejora de la competitividad vinculada a los cambios regulatorios y de incentivos introducidos por el Ejecutivo liberal.
Con este resultado, Argentina encadena ya 29 meses consecutivos con superávit en la balanza comercial. Además, el saldo positivo de abril supone un aumento del 5% respecto al superávit de marzo, que había sido de 2.581 millones de dólares.
El intercambio comercial total —exportaciones más importaciones— creció en abril un 15,1% interanual, hasta alcanzar los 15.118 millones de dólares.
El principal motor del dato ha sido el salto exportador. En abril, Argentina vendió al exterior por valor de 8.914 millones de dólares, un 33,6% más que en el mismo mes de 2025. El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que se alcanzó un máximo histórico tanto en las exportaciones totales como en las de combustibles y energía, además del valor más alto desde noviembre de 2012 para las exportaciones de manufacturas de origen industrial.
Las importaciones, por su parte, sumaron 6.204 millones de dólares, con una caída interanual del 4%. En los primeros cuatro meses del año, Argentina acumula un superávit comercial de 8.277 millones de dólares, con exportaciones por 30.820 millones e importaciones por 22.543 millones.
El buen desempeño del sector exterior coincide también con una caída del riesgo país, que se ha reducido con fuerza hasta situarse cerca de la barrera psicológica de los 500 puntos básicos. El incremento de las exportaciones permite al Banco Central acumular divisas, lo que refuerza la capacidad del país para cumplir con sus compromisos en dólares.
La acumulación de reservas se combina con la estrategia del Banco Central argentino de aprovechar la mayor demanda relativa de pesos para comprar dólares en el mercado sin provocar tensiones severas sobre el tipo de cambio, en línea con los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional.
Argentina ya había cerrado el año pasado con superávit comercial, y las previsiones privadas apuntan a que el saldo positivo podría ampliarse durante 2026. La consultora Abeceb estima que el país podría alcanzar este año un superávit comercial de 16.000 millones de dólares.
Según esa misma consultora, las exportaciones argentinas podrían crecer un 8,4% este año y alcanzar un récord de 94.400 millones de dólares, superando la marca anterior de 88.446 millones registrada en 2022. El impulso vendría del sector agropecuario, los hidrocarburos, la minería y el litio.
La directora de Operaciones de Abeceb, Natacha Izquierdo, sostiene que 2026 no sólo podría marcar un récord nominal de exportaciones, sino consolidar un cambio cualitativo en la estructura exportadora argentina.
A la fortaleza tradicional del campo se suma ahora el creciente peso de Vaca Muerta (yacimiento petrolífero), la minería metalífera y el litio. Esa diversificación reduce la dependencia histórica del país respecto de los ciclos climáticos y de los precios agrícolas, y abre la posibilidad de un crecimiento exportador más estable si se mantienen las condiciones macroeconómicas y se concretan las inversiones previstas.