La cumbre sobre el alarmismo climático COP30, organizada por el presidente izquierdista de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha registrado la menor asistencia de líderes mundiales en los últimos cuatro años, según datos publicados por el medio brasileño Poder 360.
El encuentro de dos días marcó el inicio del programa de actividades de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). La conferencia, que se celebra en la ciudad amazónica de Belém, en el estado de Pará, se extenderá desde el 10 hasta el 21 de noviembre.
Sólo 31 jefes de Estado de los 198 países con delegaciones oficiales participaron en la cumbre de alto nivel convocada por Lula. La ausencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue uno de los aspectos más comentados del evento. Ningún representante de alto rango de su administración acudió a Brasil, lo que generó el malestar de varios líderes izquierdistas presentes, que aprovecharon sus intervenciones para criticar al mandatario estadounidense por desafiar el discurso alarmista sobre el cambio climático.
De acuerdo con Poder 360, la participación en esta edición es la más baja desde la COP25 de 2019, cuando la conferencia debió trasladarse a Madrid a última hora tras las violentas protestas de extrema izquierda en Chile.
El análisis del medio brasileño detalla que la COP30 reunió sólo a 18 presidentes, 11 primeros ministros, al secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, y al rey Carlos XVI Gustavo de Suecia. En comparación, la COP29 celebrada en Bakú (Azerbaiyán) en 2024 contó con 61 jefes de Estado, mientras que la COP28 en Emiratos Árabes Unidos registró 139, más de cuatro veces la cifra alcanzada por la cumbre de Lula.
En 2022, la COP27 celebrada en Egipto reunió a 102 líderes, y la COP26 de Escocia, a 120. Sólo la COP25, marcada por su improvisado traslado desde Santiago a Madrid, contó con una participación menor. Según datos de Naciones Unidas, en esa edición sólo seis jefes de Gobierno presentaron discursos nacionales.
La cancelación de la COP25 por parte del entonces presidente de centroderecha Sebastián Piñera se produjo en medio de una oleada de disturbios promovidos por grupos de izquierda. Las protestas, iniciadas contra el aumento del precio del transporte público, derivaron en un movimiento violento que exigió una nueva constitución para Chile. Años después, tanto la propuesta de extrema izquierda de 2022 como la conservadora de 2023 fueron rechazadas por los votantes.
Curiosamente, Brasil había sido designado inicialmente como sede de aquella edición de 2019. Sin embargo, el entonces presidente Jair Bolsonaro renunció a organizar el evento por su elevado coste —unos 500 millones de reales, cerca de 94 millones de dólares— y por el riesgo de comprometer al nuevo Gobierno con políticas climáticas sin el debido análisis.
Según Poder 360, entre las principales economías del mundo, Francia, Reino Unido, Alemania e Italia son las más constantes en el envío de sus jefes de Estado a estas cumbres, habiendo participado en al menos cuatro de las últimas cinco ediciones. En cambio, ningún país del G20 ha estado representado más de dos veces por su líder en las últimas seis COP. México y China, el país más contaminante del planeta, no han enviado jefes de Estado desde 2019.
La elección de Belém como sede ha provocado importantes complicaciones logísticas. La ciudad carece de infraestructura hotelera suficiente para albergar a las decenas de miles de asistentes, por lo que algunos moteles han debido adaptarse para acoger delegaciones internacionales.
Lula y su equipo optaron por no hospedarse en un hotel, sino en una embarcación a motor diésel con comodidades de hotel. Según Poder 360, el barco consumirá al menos 4.000 litros de diésel durante la conferencia que pretende «concienciar» sobre la reducción de emisiones.
“Cuando decidimos celebrar la COP aquí, en el estado de Pará, ya conocíamos la situación del estado y de la ciudad (…)”, declaró Lula la semana pasada, defendiendo su decisión de mantener el evento en la Amazonía pese a las dificultades.