El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, ha vuelto a denunciar un supuesto fraude electoral en las elecciones presidenciales de 2026, que dieron la victoria a Abelardo de la Espriella, quien se convertirá en su sucesor al frente de la Casa de Nariño. Petro sostiene que los resultados fueron manipulados mediante un sistema algorítmico y reivindica que el vencedor de los comicios fue el candidato Iván Cepeda.
El mandatario ha insistido en que «no existe una votación victoriosa» que permita proclamar a De la Espriella como presidente electo. En este sentido, ha advertido de que Colombia asistirá el próximo 7 de agosto, en la ciudad de Cali, a la toma de posesión de un «presidente ilegítimo». «El que ganó se llama Iván Cepeda», ha afirmado.
Petro ya presentó el pasado 21 de julio una demanda para solicitar la anulación de las elecciones presidenciales, alegando una supuesta «manipulación algorítmica» de los resultados. Ahora, el presidente saliente ha vuelto a defender estas acusaciones y ha presentado nuevas evidencias que, según sostiene, demostrarían la existencia de un fraude electoral «sistemático» y de grandes dimensiones.
Entre sus argumentos, Petro ha cuestionado el funcionamiento de la Registraduría Nacional del Estado Civil y del Consejo Nacional Electoral. Más allá de sus denuncias sobre los resultados electorales, Petro ha elevado el tono de sus advertencias sobre la situación política y de seguridad del país. El mandatario ha asegurado que durante su mandato se comprometió a «no llevar a Colombia hacia las armas y la violencia», pero ha advertido ahora de que «está clarito lo que puede ser una guerra civil» en el país.
En este contexto, ha asegurado que las autoridades disponen de información sobre la existencia de «decenas de toneladas de explosivos» en Cali, en el departamento del Valle del Cauca, y en otros puntos del territorio nacional. «Estamos tratando de cogerla porque si llega hasta allá, lo que tenemos es terrorismo», ha señalado.
Las nuevas acusaciones se producen pese a que, a finales de junio, Petro aseguró que su Gobierno estaba preparado para iniciar una transición «ordenada y transparente» y que no sería «un obstáculo» para el presidente electo. Sin embargo, desde la celebración de las elecciones, el mandatario saliente ha cuestionado de forma reiterada la legitimidad de los resultados y ha mantenido sus denuncias de un supuesto fraude electoral que, según sostiene, habría impedido la victoria de Iván Cepeda.
La toma de posesión del nuevo presidente está prevista para el próximo 7 de agosto en Cali, en un contexto marcado por las acusaciones de fraude de Petro y por la creciente tensión política en torno al relevo en la Casa de Nariño.