
La dictadura encabezada por Miguel Díaz-Canel ha condenado al opositor Julio César Duque de Estada Ferrer a cuatro años y seis meses de cárcel por grabar un vídeo con su móvil de una de las múltiples filas para comprar gas licuado que son habituales en la isla, en medio de un ambiente de carestía y crisis económica.
La información, publicada por el medio Infobae, fue dada a conocer por la ONG Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), con sede en Madrid. El ente ha señalado que el disidente terminó siendo sentenciado por la Justicia local por los delitos de «desobediencia» y «atentado».
«Todo el proceso judicial ha estado lleno de violaciones a los derechos humanos y la sentencia es una farsa aunque a la vez deja al descubierto la actuación ilegal y desproporcionada del agente de la policía política que atacó a Duque de Estrada Ferrer», dijo el OCDH a Infobae.
La ONG recalcó que «el acto de filmar en un espacio público, como una fila, no constituye un delito«, precisando además que, durante el hecho, Duque de Estrada Ferrer fue intimidado por un agente de la policía represiva del régimen, quien posteriormente incluso forcejeó con el opositor.