
La Fiscalía de Chile reiteró que existen «antecedentes claros» que vinculan a Diosdado Cabello, ministro del Interior de Venezuela y número dos del régimen de Nicolás Maduro, con el secuestro y asesinato del exmilitar venezolano Ronald Ojeda, quien fue asesinado tras ser secuestrado en Santiago en febrero de 2024. El fiscal Héctor Barros, encargado de la investigación, señaló que aunque la extradición es complicada por la Constitución venezolana, no descartan solicitarla si logran fortalecer las pruebas en su contra, según ha informado el medio Infobae.
Ronald Ojeda, disidente del régimen chavista y asilado político en Chile, fue encontrado muerto bajo un bloque de cemento diez días después de su secuestro. Ojeda formaba parte del Movimiento por la Libertad y la Democracia, un grupo disidente venezolano. El asesinato ha sido calificado como un crimen político, según las autoridades chilenas, y ha provocado tensiones diplomáticas entre Chile y Venezuela.
La banda criminal transnacional «Tren de Aragua», originaria de la prisión venezolana de Tocorón y presente en varios países de la región, es acusada de múltiples delitos, entre ellos el secuestro y homicidio de Ojeda. La justicia chilena ha detenido a varios miembros de la célula «Los Piratas», parte de esta banda, y ha decretado prisión preventiva para cinco de ellos extraditados desde Estados Unidos, entre ellos Edgar Benítez Rubio, conocido como «El Fresa», señalado como uno de los principales implicados.
El Gobierno chileno, liderado por Gabriel Boric, apoya la hipótesis del móvil político en este crimen y ha anunciado que podría recurrir a la Corte Penal Internacional si se confirma la implicación de Cabello en los hechos. La causa ha dejado a 13 imputados privados de libertad y a 26 detenidos vinculados a la organización criminal. La investigación sigue en curso para esclarecer completamente el caso y sus vínculos políticos