La senadora mexicana Lilly Téllez denunció en la capital estadounidense que México ya no es una república sino un «narcogobierno» controlado por Morena y sus pactos con el crimen organizado. El discurso tuvo lugar durante la Cumbre Política EEUU-México, organizada por The Heritage Foundation, America First Policy Institute, Texas Public Policy Foundation y la Fundación Patria Unida.
Ante líderes políticos, académicos y referentes conservadores, Téllez alertó de que el régimen de Claudia Sheinbaum representa la continuidad del proyecto de López Obrador y ha emprendido la destrucción de instituciones democráticas. «México enfrenta un narcogobierno que ha destruido instituciones y ataca a sus opositores«, afirmó, tras recordar que jueces independientes han sido removidos y sustituidos por leales al oficialismo mediante procedimientos ilegítimos.
La senadora también criticó la reforma judicial que pretende acabar con el juicio de amparo, «el escudo más fuerte contra los abusos del poder«. Denunció además que, mientras el gobierno militariza la economía y concentra el poder, los cárteles dominan territorios, financian campañas políticas y asesinan candidatos —»40 asesinados en las últimas elecciones«—, en un escenario que calificó de mafiocracia.
En su intervención, Téllez celebró la decisión de Estados Unidos de declarar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas y pidió publicar una lista de políticos coludidos con el narco: «Tenemos que echar a Morena y su mafiocracia. Hay que construir una República con poderes independientes, sin narcopacto, por la vida, la libertad y la paz«.
Por su parte, Alice Galván, presidenta de Patria Unida, subrayó que «el gobierno de México está coludido con el crimen organizado» y que el T-MEC debe revisarse para incluir compromisos en democracia y seguridad. «La prosperidad no florece donde reina el miedo, ni los mercados crecen donde el crimen dicta las reglas«, advirtió.
La cumbre contó con mensajes de apoyo internacionales, como el de la líder venezolana María Corina Machado, quien criticó el silencio del gobierno mexicano frente a la dictadura de Maduro. El presidente de Heritage Foundation, Kevin Roberts, y el representante de AFPI y TPPF, Joshua Treviño, coincidieron en que Estados Unidos no puede seguir tolerando un vecino convertido en aliado del crimen organizado. El encuentro culminó con la intervención del embajador estadounidense en México, Ron Johnson, quien hizo un llamado a la corresponsabilidad bilateral frente a la amenaza del narco.