La frontera sur de Colombia volvió a exhibir la tragedia de un Estado ausente. En el departamento de Nariño, las disidencias de las FARC lideradas por alias Iván Mordisco inauguraron un polideportivo, convocaron a la comunidad bajo presión armada y obligaron a los asistentes —incluidos niños— a entonar el himno del grupo terrorista.
El hecho, ocurrido el pasado 9 de agosto y difundido días después en redes sociales, muestra a las estructuras criminales actuando a plena luz del día como autoridad de facto, sustituyendo funciones del Estado y consolidando su dominio territorial.
El acto protocolario, con la comunidad instrumentalizada, dejó en evidencia la utilización de menores de edad en propaganda política y militar, un hecho que constituye una violación flagrante al derecho internacional.
Las imágenes desataron indignación en Colombia. La senadora María Fernanda Cabal reaccionó con contundencia: «Terroristas de las FARC usando niños en el departamento de Nariño. ¿Leeremos a Petro diciendo algo? ¿Rechazando estos actos que atentan contra miles de niños? Claramente no. Petro seguro hacía lo mismo en el M-19». La denuncia de Cabal apunta al silencio cómplice del presidente Gustavo Petro, quien no se ha pronunciado sobre el uso de menores en un evento propagandístico de una organización narcoguerrillera.
La ceremonia organizada por las disidencias incluyó discursos en los que se proclamó la «construcción de poder popular junto a las comunidades». El mensaje político fue claro: los ilegales mandan, el Estado no existe. Nariño, como otros territorios de frontera, está hoy bajo la presión de las rutas del contrabando, la minería ilegal y el narcotráfico, en manos de estructuras armadas que controlan la vida cotidiana de los ciudadanos.
La utilización de niños en actos públicos, el reemplazo de la autoridad estatal y la consolidación de poder a través de obras de infraestructura financiadas con extorsiones evidencian un país donde, mientras las FARC siguen avanzando, el Gobierno de Gustavo Petro opta por el silencio selectivo.