México ha iniciado este jueves las labores de refuerzo del patrullaje en su frontera con los Estados Unidos, luego de que esta misma semana el Gobierno de Claudia Sheinbaum llegase a un acuerdo con el presidente estadounidense Donald Trump para el envío de tropas a la línea divisoria fronteriza, con miras a combatir la inmigración ilegal y el tráfico de fentanilo.
Los primeros esfuerzos en este sentido se han adelantado en zonas fronterizas catalogadas como vulnerables, en función de que registran un comportamiento histórico proclive a propiciar tanto el tráfico de drogas como los cruces ilegales.
Dichas acciones se han coordinado entre la Guardia Nacional y el Ejército mexicano, que ha echado mano de vehículos militares, motocicletas y drones de vigilancia para cumplir sus tareas.
El acuerdo al que llegaron Trump y Sheinbaum esta semana contempla el envío de al menos 10.000 efectivos a estas zonas, todo ello luego de que el mandatario estadounidense barajara la posibilidad de imponer un arancel del 25% a todos los productos que llegasen de México si la jefa de Estado mexicana no cooperaba con las acciones.