El Gobierno argentino ha dado dos semanas de plazo a Reino Unido para paralizar la explotación petrolera en el archipiélago de las islas Malvivas, cuya soberanía reclama, y advierte de que si no se paraliza, recurrirá al Tribunal del Mar.
«La República Argentina ha intimado formalmente al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte para que, en el plazo de dos semanas, adopte las medidas necesarias para impedir el inicio o la continuación de las actividades destinadas a la explotación de los recursos hidrocarburíferos en la Plataforma Continental Argentina», plantea el comunicado publicado por la oficina del presidente argentino, Javier Milei.
Buenos Aires advierte de que «de no cumplir el Reino Unido con este requerimiento en el plazo fijado, la República Argentina solicitará al Tribunal Internacional del Derecho del Mar las medidas provisionales necesarias para preservar los derechos soberanos sobre su Plataforma Continental».
Critica así la «explotación unilateral de los recursos naturales» de la zona y los espacios marítimos circundantes por ser «contraria al derecho internacional» y porque «produce un perjuicio irreversible e irreparable a los derechos de soberanía de la República Argentina».
Apela en concreto al procedimiento de arbitraje previsto en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar para «impedir la explotación ilegítima de los recursos hidrocarburíferos en la Cuenca Malvinas Norte, a través del proyecto denominado Sea Lion». Y pide además que se paralice la concesión de nuevos permisos de explotación de los recursos naturales «existentes en la Plataforma Continental Argentina».
Por otra parte, Milei ha anunciado la imposición de sanciones, denuncias penales y el inicio de gestiones diplomáticas en respuesta a las operaciones de la empresa Thales UK Limited en la ruta aérea Islas Malvinas-Punta Arenas mediante una aeronave con matrícula de Reino Unido y sin autorización de las autoridades argentinas.