Un vocero del presidente electo de Honduras, el patriota Nasry «Tito» Asfura, ha confirmado a la agencia EFE este viernes que el mandatario planea tomar posesión del cargo el próximo 27 de enero mediante una ceremonia sin gran ostentación y en la que, de hecho, ni siquiera se contará con la visita de jefes de Estado.
El líder del Partido Nacional de Honduras (PNH) ha optado, en cambio, por invitar a embajadores de distitas naciones que ya se encuentran destacados en el país centroamericano a un acto que se prevé tenga al Parlamento Nacional como escenario. «Su voluntad de que la toma de posesión sea una ceremonia sencilla y austera», ha remarcado la fuente de EFE.
«No se invitó a ningún mandatario, la presencia internacional será de los embajadores residentes que tienen su sede en Tegucigalpa y concurrentes, más los representantes de organismos internacionales», ha añadido el vocero.
Dicha decisión rompería con el protocolo tradicionalmente utilizado en la nación iberoamericana, que contempla que la juramentación presidencial se efectúa en el Estadio Nacional José de la Paz Herrera, de Tegucigalpa.