El principal cártel de drogas de Colombia, el Clan del Golfo, ha descartado de plano este martes llegar a un acuerdo de paz con el Ejecutivo del país sudamericano en lo inmediato. El grupo criminal, que venía sosteniendo conversaciones con representantes del Gobierno del izquierdista Gustavo Petro, ha señalado que ve «imposible» que las mismas lleguen a buen término antes de agosto, cuando éste culmina su mandato.
La noticia supone un plomo en el ala para Petro, quien llegó a la Casa de Nariño afirmando que durante su estadía en el poder lograría acordar la «paz total» con los principales grupos guerrilleros y cárteles del narco de la nación hispanoamericana.
Su estrategia para conseguir acuerdos con dichas agrupaciones, basada en otorgarles beneficios procesales a cambio de dejar el conflicto armado, ha sido ampliamente criticada por la oposición colombiana, que juzga el enfoque de Petro como muy blando para hacer frente a esas entidades criminales.
«Es imposible, por más que lo quisieran, llegar a un acuerdo final de paz», ha dicho este martes al respecto el abogado Ricardo Giraldo, quien funge como vocero jurídico del Clan del Golfo en las negociaciones que actualmente adelanta con el grupo el Estado colombiano en Catar.
Giraldo ha señalado además que la intención del cártel dedicado al tráfico de cocaína y que agrupa a unos 10.000 hombres en armas es continuar dialogando con las autoridades que elija el país en los comicios pautados para el próximo 31 de mayo.