«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Publicados por la revista 'Semana' de Colombia

Revelan informes de inteligencia que indican que Maduro consideró renunciar y Diosdado Cabello le obligó a seguir para proteger al Cartel de los Soles

Nicolás Maduro junto a Diosdado Cabello. Europa Press

La crisis interna del chavismo es más profunda de lo que se conocía. Dos informes de inteligencia revelados por la revista Semana muestran que Nicolás Maduro llegó a contemplar abandonar el poder en el marco de negociaciones con la oposición, pero fue forzado a continuar por Diosdado Cabello, quien temía que su salida expusiera los secretos del Cartel de los Soles, la red criminal que conecta al régimen venezolano con el narcotráfico, el terrorismo y el crimen organizado internacional.

Los documentos, en poder de las Fuerzas Armadas de Colombia y de agencias extranjeras, detallan la integración operativa entre la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), el ELN colombiano y el Cartel de los Soles. Según las fuentes, Cabello —actual ministro de Relaciones Interiores de Venezuela— habría coordinado operaciones militares en el Catatumbo, presentadas públicamente como ofensivas del ELN, pero en realidad ejecutadas por efectivos venezolanos. Estas acciones dejaron al menos 80 muertos y miles de desplazados, consolidando el control territorial de la red criminal.

El segundo informe, de cooperación internacional, advierte que el Cartel de los Soles funciona como el brazo criminal del régimen venezolano, brindando protección y logística para la exportación de cocaína, armas, oro ilegal y combustible al Caribe, África y Europa.

La red tiene ramificaciones en Dubái, Doha y Teherán, donde individuos vinculados al narcotráfico operan empresas fachada en sectores como energía y transporte industrial. Los fondos se blanquean mediante contratos inflados y terminan en cuentas ligadas a Hezbolá y al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.

En Venezuela, la estructura mantiene bases en Guárico, Apure, Caracas y la frontera colombo-venezolana, desde donde asegura cobertura a operativos de organizaciones terroristas.

Según los informes, la presión de Cabello sobre Maduro fue decisiva: su renuncia habría puesto en riesgo tanto sus propios intereses como los del Cartel de los Soles. Con el control de las FANB y del aparato de inteligencia, Cabello garantizó la continuidad del régimen para mantener la protección de esta red criminal.

El contraste con Colombia es evidente: mientras el presidente Gustavo Petro niega la existencia del Cartel de los Soles, los documentos en poder de las Fuerzas Militares y de agencias internacionales lo definen sin ambigüedad como el «brazo criminal del chavismo».

Los hallazgos confirman lo que analistas vienen denunciando: el chavismo ya no es sólo un régimen autoritario, sino el eje de un entramado criminal global con nexos en Medio Oriente, África y América. Su permanencia en el poder no responde a una base política real, sino al miedo de que una eventual salida exponga las conexiones entre Caracas, la droga y el terrorismo.

En palabras de un oficial citado por Semana: «La permisividad del régimen venezolano ha sido un factor determinante para que el ELN se convierta en engranaje esencial del Cartel de los Soles. Esto no solo es un problema de Colombia o Venezuela, es una amenaza directa a la seguridad regional y global».

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