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Estados Unidos ha restado importancia a la maniobra

Una flota militar rusa encabezada por un submarino nuclear llega a Cuba para afianzar la «histórica relación» entre ambos países

Submarino nuclear ruso en Cuba. Europa Press

Una flota compuesta por al menos cuatro embarcaciones de la Armada rusa llegó a las costas de La Habana (Cuba) este miércoles, en medio de lo que supone el mayor despliegue de maniobra militar alguna entre dos viejos aliados políticos e ideológicos en muchos años.

Un submarino de propulsión nuclear, una fragata y otros dos buques entraron al puerto de la capital cubana en medio de cañonazos protocolares de parte y parte, en el contexto de una visita oficial que se espera se prolongue por espacio de 5 días y que se enmarca dentro «la cooperación internacional» existente entre ambos países para afianzar sus «históricas relaciones de amistad».

Antes de arribar a tierras caribeñas la flota estuvo haciendo ejercicios militares en el Atlántico, unas maniobras que según Serguéi Shoigú, ministro de Defensa ruso, consistieron en «el uso de armas de misiles de alta precisión utilizando modelos informáticos contra objetivos navales que representan grupos navales del enemigo convencional y que se encuentran a una distancia de más de 600 km».

Sin embargo, el Kremlin ha aseverado en todo momento que las embarcaciones que llegaron a Cuba este miércoles no están equipadas con material nuclear alguno.

«No representa una amenaza para la región»

La dictadura de Miguel Díaz-Canel dio la bienvenida a la flota rusa recalcando que se trata de una visita protocolar de un país con el que comparte relaciones de «amistad y colaboración». El Ministerio de las Fuerzas Armadas de Cuba recalcó que la visita «no representa una amenaza para la región».

Esta semana el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, está de visita en Moscú, donde ha sostenido una reunión con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov. «Estamos en el camino del fortalecimiento de nuestro diálogo político y trabajamos en los impulsos para estimular la economía cubana», precisó Lavrov en el marco del encuentro.

El posible itinerario de la flota rusa incluye una parada en Venezuela luego de que las cuatro embarcaciones abandonen la isla de Cuba el próximo 17 de junio. La dictadura de Nicolás Maduro es otra de las aliadas principales del Gobierno de Putin en la región.

Estados Unidos monitorea pero no se preocupa

Por otra parte, Estados Unidos ha restado importancia a la maniobra, amén de informar que ha monitoreado el desplazamiento de las embarcaciones rusas. El Departamento de Defensa estadounidense ha asegurado este miércoles que sigue de cerca la llegada de la flota al puerto de la capital cubana, aunque ha reconocido que es una «visita naval rutinaria» y «no supone una amenaza» para Estados Unidos.

«Hemos estado siguiendo los planes de los rusos. No es una sorpresa. Les hemos visto hacer este tipo de escalas portuarias antes y estas son visitas navales rutinarias que hemos visto bajo diferentes administraciones», ha manifestado en rueda de prensa la portavoz del Pentágono, Sabrina Singh.

«Siempre vamos a vigilar constantemente cualquier buque extranjero que opere cerca de las aguas territoriales de Estados Unidos. Por supuesto, nos lo tomamos en serio, pero estas maniobras no suponen una amenaza para Estados Unidos», ha recalcado Singh.

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