«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La Gaceta de la Iberosfera
Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.
Este artículo se publicó en La Gaceta antes de convertirse en La Gaceta de la Iberosfera, no siendo entonces propiedad de Fundación Disenso.

Las peticiones de perdón del Papa, la tolerancia cero y algunas cosas que no se entienden

Pedir perdón siempre es bueno. Los católicos lo hacemos todos los días a Dios en el Padre Nuestro y ojalá muchos en la confesión. El Papa lo ha vuelto a pedir, no es el primero, por las asquerosas conductas de miembros de la Iglesia, obispos y curas, abusadores de niños. Bien está. Y parece que con algunos resultados respecto a rangos inferiores. Que son apartados del ministerio. Nada que objetar a ello. Pero me parece observar un doble rasero. Que no debía existir. Como si no fuera igual con lo bajo que con lo alto.

Hubo un obispo particularmente asqueroso, el belga Vangheluwe, que, aunque apartado del ministerio episcopal sigue siendo obispo. Y su protector, el cardenal Danneels sigue siendo cardenal y fue elector de Francisco. El argentino Maccarone, más conocido como Maricone, sigue figurando como obispo en el Annuario Pontificio. Aunque el partícipe de sus asquerosidades, y el que le sacó en vídeo,  ya no fuera menor de edad, aunque próximo. Mahony, encubridor de actos pederastas y pagano de importantes indemnizaciones, sigue siendo cardenal y también elector en el último cónclave. El cardenal escocés tuvo la vergüenza torera de no acudir a la elección de Francisco pero sigue siendo cardenal de la S.R.I. Aunque no sepamos si sus excesos fueron con mayores o menores de edad o si a pelo o a pluma.

Estupendas las petioiones de perdón. Pero hay casos en los que la tolerancia no es cero sino miuchísisima. Y escandalosa. Las peticiones de perdón serían mucho más creíbles y no meros flatus vocis si vinieran acompañadas de medidas adecuadas al caso. Con esas actuaciones hay que acabar y esa parece la voluntad de los Papas. De Francisco también. Pero que se note con todos.  Personalmente pienso que O’Brien, Mahony y Danneels, tal vez alguno más, no deberían ser miembros de Sacro Colegio. Ni Vangheluwe y algún otro miembros del episcopado. Salvo que quieran que la tolerancia cero no sea tanta. O sea solamente «asegún». Según quien sea el afectado. 

Mi deseo es que, tolerancia, con ninguno. Por alta que sea su jerarquía. Porque, en otro caso, habrá quien no se crea que se está pidiendo perdón. Y que todo sea una engañifa.  

TEMAS |
.
Fondo newsletter