Un tribunal de Abuja, la capital de Nigeria, inició este jueves el juicio contra cinco terroristas acusados de pertenecer al grupo yihadista Ansaru y de secuestrar, el pasado 15 de mayo, a 46 estudiantes y docentes de tres escuelas en el estado de Oyo, en el suroeste del país.
Según el testimonio del primer testigo de la fiscalía, hombres armados irrumpieron en los centros educativos, dispararon y se llevaron a siete profesores y 39 alumnos, a quienes mantuvieron cautivos durante 56 días en una zona boscosa. La ley antiterrorista nigeriana de 2022 establece penas de entre 20 años y prisión perpetua para estos delitos; además, si se demuestra que el secuestro provocó muertes, los condenados podrían enfrentar la pena capital.
El caso ha reavivado la preocupación por la ola de secuestros que afecta a Nigeria, donde grupos como Boko Haram, su escisión ISWAP y bandas criminales vinculadas a Ansaru operan con frecuencia en distintas regiones. En las últimas semanas, otros ataques en el centro y noreste del país dejaron decenas de muertos y cientos de secuestrados, lo que ha llevado al Gobierno a ordenar operaciones militares y de inteligencia para rescatar a las víctimas.
Mientras avanza el proceso judicial, familiares y organizaciones de derechos humanos exigen mayor protección para las escuelas y respuestas más contundentes ante un patrón de violencia que mantiene a comunidades enteras bajo amenaza.