La Justicia de Corea del Sur ha condenado a siete años de prisión a la ex primera dama Kim Keon Hee por aceptar una colección de regalos de lujo a cambio de nombramientos políticos y favores empresariales.
El Tribunal Central del Distrito de Seúl concluyó que la esposa del expresidente Yoon Suk Yeol explotó su posición junto al poder para intermediar en beneficio de empresarios, religiosos y otras figuras interesadas en obtener cargos o contratos.
Entre los sobornos figuraban un bolso Dior, un reloj Vacheron Constantin, un collar de Van Cleef & Arpels, un broche de Tiffany, pendientes de Graff, una tortuga de oro y una pintura valorada en unos 140 millones de wones.
La corte impuso además una multa de 64,8 millones de wones y ordenó confiscar los objetos recibidos que puedan ser localizados.
Lujo a cambio de influencia
El tribunal determinó que Kim aceptó regalos antes y durante la Presidencia de su marido a cambio de utilizar su influencia en nombramientos gubernamentales y parlamentarios.
Entre quienes le entregaron bienes se encontraban un empresario que pretendía lograr un cargo para su yerno, un pastor interesado en ampliar sus contactos políticos y el responsable de una empresa que aspiraba a suministrar perros robot al servicio de seguridad presidencial.
«Recibió sin vacilar sobornos que los ciudadanos corrientes difícilmente encontrarían durante toda su vida», reprochó el juez al anunciar la sentencia. La Fiscalía había solicitado siete años y medio de cárcel al considerar que la ex primera dama convirtió su posición institucional en una vía de enriquecimiento y tráfico de influencias.
Otra condena por corrupción
La nueva pena se suma a la condena de cuatro años impuesta en abril en un proceso separado. En aquel caso, la Justicia la declaró culpable de participar en una operación de manipulación bursátil y de recibir artículos de lujo procedentes de la Iglesia de la Unificación a cambio de favores.
Kim ha negado los cargos y su defensa ha anunciado un recurso, acusando al tribunal de exagerar las pruebas contrarias a la ex primera dama.
Una antigua pareja presidencial entre rejas
La caída de Kim completa el derrumbe de una de las parejas más poderosas de Corea del Sur. Su marido, el expresidente Yoon Suk Yeol, cumple cadena perpetua tras ser condenado por dirigir una insurrección vinculada a su fallido intento de imponer la ley marcial en diciembre de 2024.
Yoon fue destituido en 2025. Ahora, tanto él como su esposa permanecen encarcelados por causas diferentes que han sacudido la política surcoreana.
El tribunal considera que Kim dañó gravemente la confianza pública al utilizar la cercanía a la Presidencia como una moneda de cambio. La mujer que acumuló bolsos, joyas, relojes y obras de arte desde la cúspide del Estado afronta ahora una larga estancia entre rejas.