
Las autoridades de República Democrática del Congo (RDC) han elevado este jueves a más de 2.400 las víctimas mortales por el brote de ébola declarado a mediados de mayo, mientras la cifra de infectados supera las 5.200 personas.
«En las últimas 24 horas, se han registrado 103 nuevos casos de la enfermedad, 35 muertes y 24 personas se han recuperado. De esta manera, el número total de enfermos alcanzó los 5.208 y el de fallecidos, 2.476 personas desde el inicio del brote», ha indicado el Instituto Nacional de Salud Pública en su último balance.
Mientras, el Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) ha advertido de que el brote de ébola sigue presentando un riesgo «muy elevado» para la salud pública y presenta indicios de emergencia pandémica.
Así lo ha dicho su responsable de preparación y respuesta ante emergencias, Yap Boum, durante una sesión informativa virtual en la que ha declarado que la gravedad del ébola, su transmisión compleja y el impacto que está teniendo sobre los sistemas de salud apuntan a una posible pandemia.
En esta línea, ha lamentado que el aumento en el número de provincias afectadas por el brote, el cual está alterando los servicios sanitarios -en particular la atención a mujeres embarazadas y los pacientes con malaria-, si bien ha aclarado que la decisión de declarar la emergencia pandémica corresponde a la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Boum ha alertado igualmente de la «elevada gravedad» que presenta este último brote, debido la tasa de letalidad superior al 46% y la limitación de los tratamientos, a los que se suman la situación económica, el temor de la población a los contagios y las implicaciones para la seguridad sanitaria mundial.