Nuevo escándalo sobre la gestión del Gobierno de Sánchez en torno a la invasión migratoria desatada en Ceuta en las últimas semanas. The Objective ha señalado el jueves que la Policía Nacional repartió esta semana varios lotes de mascarillas caducadas desde noviembre de 2023 entre agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP) desplegados en la ciudad autónoma, lo cual ha generado una ola de indignación entre los funcionarios desplegados en el sitio.
En ese sentido, distintos sindicatos denunciaron que los agentes solicitaron guantes y mascarillas desde su llegada a Ceuta, pero recibieron el material varios días después. Uno de los policías diagnosticados con escabiosis pidió los equipos de protección el 5 de agosto y no los obtuvo hasta el día 8, tras nueve jornadas de servicio. Tanto él como otro agente presentaron erupciones en el pecho y el abdomen después de regresar a Madrid, donde fueron diagnosticados.
La situación se produce además luego de que estallase el escándalo por el contagio de sarna entre más de una veintena de militares desplegados en la ciudad autónoma desde que comenzó la última oleada de la invasión migratoria proveniente de Marruecos.
Por ejemplo, el Sindicato Unificado de Policía (SUP) y Jupol han exigido a la Dirección General de la Policía que adopte medidas urgentes de prevención, vigilancia sanitaria y desinfección de los alojamientos y espacios utilizados por los agentes. Las organizaciones también reclamaron que se realicen pruebas médicas a todos los funcionarios que estuvieron en Ceuta, ante el riesgo de que la enfermedad infecciosa se propague.
El SUP advirtió que las condiciones de trabajo y alojamiento favorecen la transmisión de la sarna. Los policías comparten vehículos, instalaciones y baños —en algunos casos, uno por cada treinta personas—, mientras que las habitaciones pueden albergar al menos a siete agentes. Además, los sindicatos denunciaron que algunos funcionarios han tenido que dormir sobre colchones colocados en el suelo, en dependencias militares antiguas, con escasa ventilación y temperaturas elevadas.
La Dirección General de la Policía considera por ahora que los contagios son mínimos y no prevé activar medidas extraordinarias para contenerlos, aunque asegura haber enviado información sobre la prevención de la escabiosis.
En Defensa también se ha minimizado el brote, pese a que 24 militares dieron positivo y varios no recibieron la baja médica. Los sindicatos han recriminado la respuesta institucional y alertaron de que los agentes continúan trabajando de forma rotatoria en los mismos alojamientos, vehículos y dependencias, sin que se hayan confirmado planes de desinfección o vigilancia sanitaria.