Millones de católicos en todo el mundo elevan hoy, 24 de diciembre, una oración por los más de 380 millones de cristianos sufren persecución por su fe.
Los países que lideran la persecución son Corea del Norte, Somalia, Yemen, Libia y Sudán. Pero también en Nigeria, el Congo o Siria. La persecución, en buena parte islamista, llega mientras Occidente se mantiene en silencio o mira de perfil. Sacerdotes y misioneros católicos lanzan un grito de auxilio: «Es un genocidio que no importa a casi nadie».
«Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia», recoge el Artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Pero cristianos de más de 50 países en todo el mundo no lo disfrutan o lo ven gravemente vulnerado.
«En estos días de Navidad nos queremos acordar especialmente de los cristianos perseguidos y asesinados brutalmente por su fe a manos de islamistas», ha señalado la delegación de VOX en el Parlamento Europeo en un mensaje en X.
VOX ya pidió en el Congreso suspender la financiación de programas de Cooperación al Desarrollo en países donde no se respeta la libertad religiosa de los cristianos.
La formación liderada por Santiago Abascal recordó que el cristianismo es «parte esencial de la identidad de Occidente, así como la religión con mayor número de fieles en todo el mundo, debiendo por tanto los Estados garantizar la debida protección para que sus fieles puedan profesarla en libertad, así como respetar en todo momento sus tradiciones y costumbres».
Además, reclamó condenar los actos de discriminación y persecución contra los cristianos, y denunció que la persecución en diversos países del mundo «no cuenta con la cobertura mediática ni la reacción política que debería».