
Estados Unidos prepara un «plan B» militar para reabrir el estrecho de Ormuz en caso de que Irán se niegue a levantar el bloqueo de dicho paso marítimo, en medio de negociaciones con el país persa que mantienen a Washington escéptico sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo real en la materia.
El secretario de Estado, Marco Rubio, dijo el viernes que «queda más trabajo por hacer» y advirtió que, si Teherán mantiene el cierre, «alguien tendrá que hacer algo al respecto». También señaló que varios países aliados podrían sumarse a una eventual operación, aunque no precisó cuáles ni bajo qué formato se ejecutaría, según ha reseñado Infobae.
Rubio mencionó una iniciativa franco-británica que contempla el despliegue de cazaminas para limpiar el estrecho cuando cesen las hostilidades, pero subrayó que ese mecanismo no cubre el escenario de una negativa iraní a cooperar. En ese contexto, insistió en que Washington necesita una alternativa para un eventual alternativa para hacer frente al escenario.
La tensión por Ormuz sigue impactando en los mercados energéticos, mientras continúan las discrepancias entre Estados Unidos e Irán sobre el programa nuclear, el uranio enriquecido y la libertad de navegación en la zona.