El Ejército de Estados Unidos y las Fuerzas Armadas de Nigeria han confirmado la muerte de más de 20 terroristas de Estado Islámico en nuevos bombardeos conjuntos contra posiciones yihadistas en el noreste del país africano.
El Mando de África de Estados Unidos (AFRICOM) informó este lunes de que los ataques se realizaron en coordinación con el Gobierno nigeriano y tuvieron como objetivo a militantes de Estado Islámico. Según el comunicado estadounidense, ni las fuerzas norteamericanas ni las nigerianas sufrieron bajas durante la operación.
«La eliminación de estos terroristas reduce la capacidad del grupo para planificar ataques que amenacen la seguridad y protección de Estados Unidos y de sus socios», señaló AFRICOM, que enmarcó la operación dentro del apoyo a sus aliados africanos para derrotar amenazas comunes a la seguridad.
El Ministerio de Defensa de Nigeria confirmó, por su parte, que las operaciones siguen en curso en estrecha coordinación con Estados Unidos. Las autoridades nigerianas precisaron que se han ejecutado con éxito nuevos ataques aéreos en la zona de Metele, tras observarse la concentración y el desplazamiento de elementos terroristas.
Según Abuya, los bombardeos conjuntos permitieron eliminar a más de 20 combatientes de Estado Islámico en una serie de ataques dirigidos contra sus posiciones. El Gobierno nigeriano subrayó que estas acciones forman parte de una ofensiva sostenida para desarticular las redes yihadistas, expulsarlas del campo de batalla y negarles cualquier refugio seguro dentro del país.
Las operaciones se producen después de la neutralización de Abú Bilal al Mainuki, señalado por Washington como el «número dos» mundial de Estado Islámico. Estados Unidos anunció recientemente su muerte en una operación conjunta contra un complejo del grupo yihadista en la cuenca del lago Chad.
El presidente estadounidense, Donald Trump, celebró entonces la operación y afirmó que las fuerzas estadounidenses y nigerianas habían ejecutado «a la perfección» una misión «meticulosamente planificada y muy compleja» para sacar del campo de batalla al que describió como «el terrorista más activo del mundo».
Al Mainuki figuraba desde 2023 en la lista internacional de terroristas bajo sanción de Estados Unidos. Nacido en Mainok, en el estado nigeriano de Borno, en 1982, era considerado un alto dirigente de Al Furqan, una de las principales redes financieras del Estado Islámico en África Occidental.
Al Furqan era la estructura encargada de redistribuir parte de los fondos generados por el Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP) hacia células y provincias menores bajo su influencia en Malí, Burkina Faso, Níger y Chad.
Las autoridades estadounidenses acusaban a Al Mainuki de supervisar operaciones vinculadas a Estado Islámico en el Sahel y África Occidental, incluidos ataques contra civiles y contra comunidades étnicas y religiosas minoritarias.
Nigeria, uno de los países más golpeados por el yihadismo en África, lleva años enfrentándose a la expansión de grupos islamistas radicales en el noreste del país, especialmente en el área del lago Chad. La presencia de facciones vinculadas a Estado Islámico y a Boko Haram ha convertido la región en uno de los principales focos de inestabilidad del continente.
El Ministerio de Defensa nigeriano ha advertido de que los terroristas que amenacen la seguridad del país serán «localizados y derrotados». «No habrá refugio seguro para ningún terrorista en ninguna parte de Nigeria», concluyó el comunicado.