La nueva primera ministra de Marruecos, Fátima el Mansuri, ha situado la defensa de las pretensiones de Rabat sobre el Sáhara entre los ejes de su programa de gobierno. Ante el Parlamento, ha anunciado que su Ejecutivo buscará nuevos apoyos internacionales a la propuesta de autonomía bajo soberanía marroquí.
Durante la presentación de sus prioridades, El Mansuri ha afirmado que «el Sáhara marroquí sigue ocupando un lugar prioritario entre las causas nacionales», según recoge la agencia oficial MAP. La expresión reproduce la posición de Rabat sobre el territorio.
La jefa del Gobierno ha asegurado que continuará defendiendo «la soberanía, la integridad territorial y los intereses del Reino», combinando la acción diplomática con la aceleración del desarrollo de las denominadas por Marruecos «provincias del sur».
Más presión diplomática para respaldar el plan de Marruecos
El Mansuri ha reivindicado la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas como un hito para la estrategia exterior del reino. Su Ejecutivo pretende aprovechar ese marco para movilizar más respaldos a la iniciativa de autonomía, manteniendo el Sáhara en el centro de su agenda.
En materia internacional, también ha reiterado el compromiso marroquí con la causa palestina y con una solución de dos Estados que permita alcanzar una paz justa y duradera. La primera ministra ha señalado que las directrices expuestas por Mohamed VI en su discurso del Día del Trono, el pasado julio, constituyen la referencia principal de su acción de gobierno.
Continuidad en Interior y Exteriores
El nuevo gabinete juró su cargo ante el monarca el pasado viernes. El Mansuri mantiene a figuras centrales del anterior Ejecutivo: Abdeluafi Laftit en Interior, Naser Burita en Exteriores y Abdel Latif Uahbi en Justicia. La principal novedad se concentra en Economía, cuya dirección asume Fuzi Lekjaa, presidente de la Federación de Fútbol y hasta ahora ministro delegado de Presupuestos.
En el ámbito interno, El Mansuri ha vinculado su programa al nuevo modelo de desarrollo y al proyecto «Marruecos 2035». Entre sus objetivos ha mencionado una economía productiva, la formación de capital humano, la inclusión y un Estado eficiente.
Asimismo, ha defendido la convergencia de los partidos de la mayoría y ha prometido aplicar sus compromisos de forma progresiva, atendiendo a la capacidad de ejecución y a la sostenibilidad de las finanzas públicas.