Dos vehículos han sido interceptados este jueves en el sur de Sidney en relación con la posible planificación de un acto violento planeado. La Policía de Nueva Gales del Sur ha señalado que aún no se identificó ninguna conexión con la masacre en Bondi Beach que se saldó con la muerte de al menos 15 personas.
Según un comunicado, «la Policía ha interceptado a dos vehículos como parte de la investigación. Mientras continúan las pesquisas, siete hombres colaboran con la Policía», han añadido fuentes institucionales.
La playa de Bondi era parte del escenario de una celebración de la festividad judía de la Janucá, que dio comienzo el domingo. Unas 2.000 personas, de acuerdo con los asistentes, se habían congregado para este evento cuando tuvo lugar el ataque, que se saldó además de con los 15 fallecidos, con más de 40 heridos de diversa consideración.
El atentado yihadista fue perpetrado por al menos dos asaltantes, un padre, fallecido, y su hijo, de 24 años, detenido y en estado crítico, en lo que la Policía australiana ha descrito como un atentado terrorista específicamente dirigido contra los asistentes a la citada celebración.