La primera ministra interina de Nepal, Sushila Karki, ha prometido este viernes cambios para responder a las necesidades de los jóvenes y celebrar elecciones en un plazo de seis meses tras la grave crisis política desencadenada por unas protestas que han hecho caer al Gobierno de Sharma Oli y que se han saldado con más de 70 muertos.
«Si bien puede resultar difícil abordar toda esta insatisfacción al mismo tiempo, el Gobierno hará esfuerzos honestos para resolver los problemas lo mejor que pueda con sus recursos y capacidades», ha explicado durante un discurso por el Día de la Constitución desde Tundikhel, ubicado en la capital de Nepal, Katmandú.
Las recientes protestas, ha reconocido, «son un reflejo de la insatisfacción con la corrupción que prevalece en el país». «Es resultado de nuestro fracaso a la hora de cumplir con nuestro compromiso con los valores democráticos», ha dicho.
La nueva jefa del Gobierno interino ha asegurado además que no ha asumido el cargo «por codicia», sino con la responsabilidad de «gestionar la transición» y traspasar el poder a «un Gobierno electo» tras llevarse a cabo elecciones justas en el plazo de seis meses estipulado por la Constitución: el 5 de marzo de 2026.
«Debemos celebrar las próximas elecciones a la Cámara de Representantes el 5 de marzo de 2026 en un entorno limpio, justo y sin miedos», ha subrayado, instando a la participación de los jóvenes de todas las clases, sectores y comunidades.