Un tribunal del regímen islamista de los ayatolás de Irán ha condenado a la activista y premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi a siete años y medio de prisión por varios cargos relacionados con conspiración y propaganda contra el sistema, según informó este domingo su abogado, Mostafa Nili. Se trata de la octava sentencia dictada contra la defensora de los derechos de las mujeres desde 2021, año en el que fue encarcelada por última vez.
De acuerdo con la información difundida por Nili en la red social X, Mohammadi fue condenada a seis años de prisión por los cargos de «congregación y colusión», a un año y medio por «actividad propagandística» y, como pena complementaria, a dos años de prohibición de salida del país». El abogado precisó que la resolución fue dictada tras una audiencia celebrada en la sala primera del Tribunal Revolucionario de la ciudad de Mashad.
Nili explicó que recibió una llamada telefónica de la activista en la mañana de este domingo, la primera comunicación que mantenían en 59 días de detención. En ella, Mohammadi le informó de que había sido trasladada el día anterior desde el lugar donde permanecía detenida hasta el tribunal para comparecer ante el juez, tras lo cual se dictó la sentencia condenatoria.
Según relató el abogado, Mohammadi también señaló que había sido trasladada a un hospital tres días antes debido a su delicado estado de salud. Durante la conversación, cuando comenzó a describir las circunstancias de su arresto, la llamada se interrumpió de forma repentina.
Desde el pasado lunes, la activista se encontraba en huelga de hambre como protesta por lo que calificó como «su detención ilegal y las terribles condiciones en las que se encuentra detenida», una situación que, según sus declaraciones previas, afecta a numerosos presos políticos en Irán. Poco después del inicio de la huelga, su hijo, Ali Rahmani, manifestó a la cadena CNN que se encontraba «profundamente preocupado» por el estado de salud de su madre y por el de otros detenidos.
El abogado indicó que, una vez dictada sentencia, la legislación iraní establece que Mohammadi debe ser trasladada a una prisión para cumplir condena. No obstante, expresó su opinión de que debería ser puesta en libertad y señaló que, debido a sus enfermedades, «se espera que se ordene su liberación temporal bajo fianza para que pueda recibir tratamiento médico».
Mohammadi fue detenida de forma violenta a mediados de diciembre junto con otros activistas durante una ceremonia fúnebre en Mashad, según denunció su familia. La premio Nobel de la Paz 2023 se encontraba en libertad condicional desde diciembre de 2024, cuando fue excarcelada por motivos médicos. A finales de noviembre denunció que las autoridades le habían prohibido de manera «permanente» salir del país y que no le emitían pasaporte para visitar a sus dos hijos, a quienes no ve desde hace once años.
La activista ha sido arrestada en trece ocasiones y condenada en nueve, y ha continuado denunciando violaciones de derechos humanos en Irán, incluidas la pena de muerte y la violencia contra las mujeres. El Comité Nobel noruego le concedió el galardón en 2023 «por su lucha contra la opresión de las mujeres en Irán y para promover los derechos humanos y la libertad para todos».